La biodegradabilidad es el proceso natural de descomposición de la materia orgánica. 4 elementos participan: humedad, oxigeno, temperatura y microorganismos.
El Proceso:
Biofragmentación: Fragmentación por vía biológica del material.
Bioasimilación: Incorporación de moléculas o fragmentos de moléculas por vías metabólicas de microorganismos.
Mineralización: Transformación de los elementos primarios del material en CO2 o CH4, H2O y nueva biomasa. Hay gracias a este proceso una re asimilación del material inicial dentro del ecosistema.
El compostaje es la optimización del proceso de biodegradación. Este proceso consiste en provocar y conseguir, en las mejores condiciones posibles, lo que en la naturaleza se hace de manera espontanea.
El compostaje puede ser de manera industrial (centros de compostaje: Etiqueta OK Compost), natural (etiqueta OK Biodegradable) o de forma individual ( etiqueta OK Home Compost).
Los bio-polimeros son polímeros presentes dentro de los organismos vivos o sintetizados por ellos. Los principales son los provenientes de recursos renovables (recursos naturales capaces de renovarse naturalmente en una tasa comparable a la tasa de consumo) que se pueden polimerizar para fabricar bioplásticos.
Los bioplásticos representan una nueva familia de materiales. Son polímeros procedentes de recursos vegetales renovables también llamados bio-polimeros. Estos nuevos materiales son biodegradables y deben responder a las exigencias de la norma NF EN 13432.
Compuestos por un mínimo del 40 % de materia de origen vegetal (renovable), los bioplásticos presentan una ventaja medioambiental limitada en los recursos de origen fósil (no renovables) y contribuye en consecuencia a reducir las emisiones de CO2.
La biodegradabilidad les confiere un modo de valorización en el fin de su vida compatible con una valorización orgánica. Esta valorización es óptima hasta el fin de la vida de las aplicaciones en bioplásticos por el origen orgánico del carbono que los compone.
Los bioplásticos contribuyan por esta propiedad a limitar considerablemente los fenómenos de acumulación terrestre y marina.
Las perspectivas de crecimiento de este nuevo material son importantes pero los bioplásticos no tienen vocación de remplazar a todos los plásticos.
En 2008 la capacidad de producción de bioplásticos era de 300.000 toneladas en el mundo, de las cuales 120.000 en Europa.
Un material se llama biodegradable, si el se degrada por microorganismos, el resultado de esta degradación es la formación de agua, CO2 y CH, y eventualmente subproductos (nueva biomasa) no tóxicos para el medio ambiente. Esta definición se encuentra en al menos 5 normas en vigor (ISO, CEN). (ADAME 2005).
Los plásticos biodegradables son materiales conformes a esta definición cuando cumplen las exigencias de las norma NF EN 13432 para bioplásticos.
No, si los plásticos cumplen las exigencias de la norma NF EN 13432 de julio 2000.
Esta norma define las exigencias relativas a los embalajes aptos para la biodegradación y el compostaje en Europa. Todos los materiales que cumplen las exigencias de esta norma son biodegradables y compostable.
Es importante hacer una distinción entre materiales reciclables y reciclados. Para ser reciclado, un material reciclable debe ser recogido y separado. Numerosos productos reciclables no pueden ser reciclados por falta de recogida y separación.
Los bioplásticos y los embalajes que cumplen las exigencias de la norma NF EN 13432 son reciclables. No siempre pueden ser reciclados
Estos plásticos comúnmente llamados oxo – degradables son plásticos de origen fósil a los que se les añaden agentes oxidantes para facilitar su fragmentación.
No son en ningún caso de origen vegetal ni cumplen las exigencias de la noma NF EN 13432.